Con el supuesto pretexto de simplificar las leyes digitales, la Comisión Europea anunció el pasado 19 de noviembre su propuesta Ómnibus Digital, que demuestra la intención de vaciar garantías y libertades en áreas como la protección de datos, la privacidad y la inteligencia artificial, incluso antes de que el (insuficiente) Reglamento de IA comience a funcionar. Bajo el paradigma de la “simplificación” el mayor impulso de desregulación se está llevando a cabo en la política digital de la UE.
Desde el área de Digitalización y Contaminación Electromagnética de Ecologistas en Acción, que venimos denunciando el proceso desregulado y no biocompatible de hiperdigitalización en todos sus ámbitos (sanitario, ambiental, privacidad e ingeniería social), publicamos una carta que firmamos junto a 126 organizaciones de la sociedad civil y sindicatos. La declaración reúne a diversos grupos que trabajan en diferentes perspectivas: ambiental, laboral, consumidor, diversidad, grupos antirracistas, grupos de personas con discapacidad y derechos digitales con una clara demanda en defensa de los derechos de las personas: que no se rebajen los criterios garantistas de las normativas europeas del ámbito digital (ya escasos e insuficientes desde una óptica ecosocial).
Carta abierta, 13 de noviembre de 2025 (descargable en castellano, gallego y catalán)
La UE debe mantener los avances alcanzados en derechos humanos digitales.
Nosotros 127 organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y defensores del interés público que firmamos esta carta queremos expresar nuestra profunda preocupación por las próximas propuestas de la UE sobre la Directiva Ómnibus Digital, que forman parte de un amplio programa de desregulación.
Lo que se presenta como una «racionalización técnica» de la legislación digital de la UE es, en realidad, un intento de desmantelar de forma encubierta las protecciones más sólidas de Europa contra las amenazas digitales. Se trata de las protecciones que mantienen seguros los datos de todos, hacen que los gobiernos rindan cuentas, protegen a las personas para que los sistemas de inteligencia artificial (IA) no decidan sus oportunidades en la vida y, en última instancia, mantienen nuestras sociedades libres de una vigilancia sin control.
A menos que la Comisión Europea cambie de rumbo, esto supondría el mayor retroceso en materia de derechos fundamentales digitales en la historia de la UE. Se está llevando a cabo de forma sigilosa, mediante procesos apresurados y opacos diseñados para eludir el control democrático.
Este preocupante enfoque se ha observado ampliamente en las propuestas ómnibus existentes, en las que se ignoran las garantías democráticas. Como resultado, los cambios supuestamente mínimos bajo el pretexto de la «simplificación» ya han puesto en peligro las protecciones sociales y medioambientales fundamentales de Europa. En conjunto, estos cambios corren el riesgo de empeorar las condiciones de trabajo, permitir la presencia de productos químicos peligrosos en los cosméticos y contaminar el aire y el agua, lo que expone aún más a las personas a posibles daños.
En el próximo Omnibus digital, la Comisión debilitará, según se informa, la única norma clara que impide a las empresas y a los gobiernos rastrear constantemente lo que hacen las personas en sus dispositivos, parte del marco de la privacidad electrónica. Esto facilitará mucho a los que están en el poder el control de los teléfonos, los coches o los hogares inteligentes de las personas, al tiempo que revelará información sensible sobre dónde van y con quién.
Esto es más importante que nunca: una nueva investigación revela que los datos de localización comercializados se han utilizado para espiar a funcionarios de la UE, así como a personas en su vida cotidiana. Esto incluía revelar sus direcciones particulares, así como sus visitas a centros de salud y lugares de culto. Debilitar estas protecciones ahora legitimaría esos abusos.
Las normas sobre IA recientemente adoptadas en Europa también corren el riesgo de verse socavadas, ya que la Omnibus eliminará algunas de las salvaguardias diseñadas para garantizar que la IA se desarrolle de forma segura y sin discriminación, además de retrasar elementos clave como las sanciones por vender sistemas de IA peligrosos.
En la actualidad, cualquier persona que desarrolle herramientas de IA que puedan influir en decisiones importantes (como el acceso de las personas a sus prestaciones) debe registrarse en una base de datos pública. Sin embargo, con los cambios propuestos, los proveedores de herramientas de IA podrían eximirse de todas sus obligaciones de forma unilateral y secreta, sin que ni el público ni las autoridades lo supieran.
Incluso la ley de protección de datos de referencia de la UE, uno de los logros de los que Europa se siente más orgullosa, se está revisando y vaciando de contenido, con cambios que permitirán a las empresas evaluar su propio trabajo. Esto alteraría de forma irreversible una de las pocas leyes que, acertadamente, otorga a todas las personas —incluidos las trabajadoras, niños y niñas y aquellas personas indocumentadas— el control sobre su información confidencial.
Aunque sigue siendo necesario reforzar su aplicación, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es uno de los pocos mecanismos que ofrece a la ciudadanía la posibilidad de enfrentarse a las empresas o autoridades poderosas cuando se extralimitan, pero la desregulación está dando a las empresas más poder que nunca.
La Directiva Omnibus también facilitaría a las empresas tecnológicas el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial que consumen muchos recursos a expensas de las personas y, en última instancia, del planeta. Estos sistemas ingieren grandes cantidades de datos personales y consumen cantidades insostenibles de recursos naturales, como energía y agua, sin que se hayan demostrado claramente los beneficios de esta tecnología.
El marco normativo tecnológico de la UE es la mejor defensa que tenemos contra la explotación digital y la vigilancia por parte de actores nacionales y extranjeros. Si la UE realmente pretende facilitar el cumplimiento de estas leyes, debería apoyar mejor a las empresas y a las autoridades con orientación y herramientas para garantizar la seguridad de las personas en el mundo digital, en lugar de desmantelar los marcos que proporcionan claridad jurídica a las empresas
Al reformular leyes fundamentales como el RGPD, la Directiva sobre privacidad electrónica, la Ley de IA, la Ley de Servicios Digitales, la Ley de Mercados Digitales, la Ley de Redes Digitales (DNA en inglés), la Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial y otras leyes cruciales como «trámites burocráticos», la UE está cediendo ante poderosos actores empresariales y estatales que se oponen a los principios de un panorama digital justo, seguro y democrático y que quieren rebajar el nivel de las leyes de la UE en beneficio propio.
Por lo tanto, instamos a la Comisión Europea a que:
- Detenga inmediatamente cualquier intento de reabrir el RGPD, el marco de la Directiva sobre privacidad electrónica, la Ley de IA u otras protecciones fundamentales de los derechos digitales.
- Reafirme el compromiso de la UE con la gobernanza digital basada en los derechos, incluida la aplicación estricta de las protecciones existentes.
- Mantenga la responsabilidad institucional, permita una participación significativa de la sociedad civil y de las comunidades afectadas, y preserve la integridad del proceso democrático de la UE.
No es demasiado tarde para que la Comisión Europea cambie de rumbo y defienda, en lugar de desmantelar, las leyes que nos protegen a todos.
Lista de organizaciones firmantes:
- 5Rights Foundation
- Access Now
- Ada Lovelace Institute
- Adéquations
- AI Accountability Lab (AIAL), Trinity College
- AI Forensics
- AK EUROPA
- Algorights
- AlgorithmWatch
- AlgorithmWatch CH
- Alternatif Bilisim
- Amnesty International
- ARTICLE 19
- Asociația pentru Tehnologie și Internet
- Aspiration
- Associació Pangea – Coordinadora Comunicació per a la Cooperació
- Austrian Trade Union Federation / Österreichischer Gewerkschaftsbund (ÖGB)
- Avaaz Foundation
- Balanced Economy Project
- Berufsverband der Datenschutzbeauftragten Deutschlands BvD) e.V.
- Bits of Freedom
- CEE Digital Democracy Watch
- Center for Countering Digital Hate (CCDH)
- Centre for Civil Initiatives Poreč
- Centre for Democracy and Technology Europe
- Centre for Peace Studies
- CESI
- Chaos Computer Club
- Citizens Network Watchdog Poland
- Civil Liberties Union for Europe
- Corporate Europe Observatory (CEO)
- D64 – Center for Digital Progress
- Danes je nov dan, Inštitut za druga vprašanja
- Data for Good
- Defend Democracy
- Deutsche Vereinigung für Datenschutz e.V. (DVD)
- Die Armutskonferenz.
- Digital Action
- Digital Society, Switzerland
- Digitalcourage e.V.
- Digitale Gesellschaft
- Digitalfems
- Državljan D / Citizen D
- Ecologistas en Acción
- Ekō
- Electronic Frontier Norway (EFN)
- works – for digital rights
- EU DisinfoLab
- European Center for Not-for-Profit Law (ECNL)
- European Civic Forum (ECF)
- European Coalition for Corporate Justice
- European Digital Rights (EDRi)
- European Disability Forum (EDF)
- European Environmental Bureau (EEB)
- European Network Against Racism (ENAR)
- European Public Service Union (EPSU)
- European Sex Workers Alliance
- Federación de Consumidores y Usuarios CECU
- Féministes contre le cyberharcèlement
- Forum Diseguaglianze e Diversità (Forum DD) Italy – Inequality and Diversity Forum
- Forum for Freedom in Education
- Forum InformatikerInnen für Frieden und gesellschaftliche Verantwortung (FIfF)
- Foundation for Information Policy Research (FIPR)
- Friends of the Earth Ireland
- GLOBAL 2000
- Global Witness
- Gong
- The Good Lobby Italia
- Greek Forum of Migrants
- Groupe International D’Etudes Transdisciplinaires
- HateAid
- Hermes Center
- Homo Digitalis
- Hope and Courage Collective
- IA Ciudadana
- Information Legal Centre
- Institut de Drets Humans de Catalunya
- Irídia – Human Rights Defence Centre
- Irish Council for Civil Liberties
- ISKORAK
- IT-Pol Denmark
- IUWMST Montenegro
- K-Monitor Association
- Lafede – justícia global
- Lie Detectors
- Life Quality Improvement Organisation FLIGHT
- Ligue des droits humains (Belgium)
- LobbyControl
- Mouvement Ecologique, FoE Luxembourg
- Mreza mladih Hrvatske / Croatian Youth Network
- Nasc – Refugee and Migrant Rights Centre
- Nederlands Juristen Comité voor de Mensenrechten (NJCM, Dutch section of the International Commission of Jurists)
- Norwegian Consumer Council
- noyb, European Center for Digital Rights
- ÖBV – Via Campesina Austria
- Open Markets Institute
- Osservatorio Nessuno OdV
- Palombar – Nature and Rural Heritage Conservation
- Panoptykon Foundation
- People vs Big Tech
- Period Think Tank
- Politiscope
- Privacy First
- Privacy Network
- Privacy International
- Psst.org
- PublicSpaces
- SETEM Catalunya
- Sherpa
- SOMO
- Stichting Algorithm Audit
- StraLi – Strategic Litigations
- Technopolice BXL
- The Equality and Anti-Discrimination Ombud (Norway)
- Transparency International EU
- UGS NEZAVISNOST
- UNBLACK THE BOX
- Verband Freier Rundfunk Österreich
- org
- Waag Futurelab
- Weaving Liberation
- WHAT TO FIX
- Wikimedia Deutschland e.V.
- WITNESS
- Zaklada Slagalica (Community Foundation Slagalica)
- Zašto Ne
- Zentrum für Digitalrechte und Demokratie
Ver también:
El proyecto europeo vinculante Chat Control fomenta la vigilancia generalizada e indiscriminada























